El curto y el compromiso social

Casi siempre los cristianos hemos tendido a considerar como Teología Primera todo aquello relacionado con la adoración, la alabanza, la evangelización, la oración y el culto.
El compromiso social, los aspectos solidarios del cristianismo con los pobres y los aspectos éticos que afectan a nuestra conducta en relación con el prójimo, se ha tenido, como una Teología Segunda.
Sin embargo, hay muchos textos bíblicos que nos muestran a un Dios que no se complace en el culto, ni en la alabanza, ni en la oración, cuando no va precedido de una relación con el prójimo en el sentido de compromiso social.Cuando se olvida al pobre, se le despoja o se pasa de largo ante su dolor, se imposibilita toda relación de culto:
"Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré" (ISAIAS 1:15).
Dios está rechazando el culto porque falta algo esencial:
"Aprended a hacer el bien buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda" (ISAIAS 1:17).
Esto era lo que faltaba para que el culto a Dios sea acepto.
Así, inmediatamente después, Isaías dice:
Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. (ISAIAS 1:18)
Por tanto, el compromiso social está estrechamente ligado al culto y se nos muestra, así,
la vida cristiana como un conjunto, un todo que abarca la relación vertical con Dios y la horizontal con el prójimo. (aqui se refleja la Cruz, vertical y horinzontal)
No puede funcionar lo vertical si no funciona simultáneamente y va precedido de la responsabilidad que el hombre tiene para con su hermano.
El compromiso social es un requisito previo para el culto.
Sin esto, el culto se convierte en "metal que resuena o címbalo que retiñe"
Que hace daño a los oídos del mismo Dios.
En la Biblia se nos muestran grupos religiosos que buscan a Dios cada día, que ayunaban y hacían todo tipo de rito, pero oprimían a sus trabajadores y pasaban de largo ante el clamor de los pobres. Dios rechaza su ritual y les dice:
¿No es el auténtico ritual el que "partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?". Hasta entonces, yo no responderé ni escucharé, dice el Señor. Así, cuando se cumple el requisito previo al culto, responde el Señor. Así dice la Escritura: "Entonces invocarás y te oirá el Señor clamarás y dirá él: Heme aquí." ( Isaías 58).Jesús recoge toda esta temática y la concentra diciéndonos que antes de ir al templo con ofrendas, nos reconciliemos con nuestro hermano.
Y la definición de la auténtica religión de Santiago, pone en primer lugar el atender a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones.
Y aqui lo dejamos con tres preguntas al aire.¿No se ve relación entre el culto y la obra social?
¿No callará Dios muchas veces porque nuestro compromiso social lohemos olvidado?
¿En qué consiste el auténtico culto?
 

©2009 . | by TNB